La Scaloneta dejó una marca imborrable en Inglaterra. Thomas Tuchel, director técnico de los Tres Leones, admitió que la derrota 2-1 ante Argentina en semifinales del Mundial 2026 será una cicatriz para su equipo. El partido, jugado el pasado 15 de julio, cerró una campaña que Inglaterra terminó en el tercer puesto tras vencer a Francia 6-4 en el desempate por el bronce.

¿Qué pasó en el análisis de Tuchel?

El entrenador alemán, de 52 años, no ocultó su frustración al recordar el duelo contra la selección albiceleste. "A los 85 minutos íbamos ganando 1-0, jugamos contra el mejor jugador del mundo y perdimos 2-1. Eso duele", declaró en conferencia de prensa. Tuchel asumió la responsabilidad total: "Soy el principal responsable. Tomé decisiones siguiendo mi instinto y experiencia, pero el resultado no llegó". El director técnico destacó el nivel de su equipo en el partido por el tercer puesto, donde Inglaterra superó a Francia -campeones hace ocho años- en un encuentro físico y caótico. "Queríamos cerrar la brecha y lo hicimos. Este equipo creó algo especial", aseguró. Aunque el tercer puesto decepcionó a los jugadores, Tuchel rescató la mentalidad mostrada: "Tengo energía para este trabajo. La derrota ante Argentina me da más energía de la que me quita".

¿Por qué importa esto para Argentina?

La victoria de Argentina sobre Inglaterra en semifinales (2-1) no solo selló el pase a la final del Mundial 2026, sino que reforzó el prestigio de la Scaloneta como rival temible. El último resultado de Argentina en este torneo fue un 2-1 sobre Países Bajos en cuartos, y su racha actual es de cinco triunfos consecutivos. El próximo desafío será la final del domingo 19 de julio ante España, un duelo que promete ser ajustado entre dos equipos en forma. Tuchel, que ya había dirigido a Argentina en su etapa como técnico del Chelsea, reconoció: "Si Argentina nos ha ganado a nosotros, también lo merece estar en la final".

¿Qué viene ahora?

Inglaterra cierra su participación en el Mundial 2026 con un balance agridulce. Tuchel dejó claro que el dolor por la derrota ante Argentina persistirá: "La cicatriz quedará ahí, aunque el dolor se irá con el tiempo". Para la final, el alemán no dudó en su apoyo: "Tengo que decir España. Va a ser un partido muy igualado entre dos equipos muy fuertes". Mientras tanto, la atención se centra en la final del domingo, donde Argentina buscará su tercer título mundial. La Scaloneta llega con el impulso de cinco victorias seguidas y el respaldo de un país que ya saborea la posibilidad de repetir la hazaña de 1978 y 1986.