La Albiceleste dio un paso histórico rumbo a su segunda final consecutiva en un Mundial. El equipo de Lionel Scaloni superó 2-1 a Inglaterra en semifinales y ahora buscará el título el domingo 19 de julio ante España en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.

¿Qué pasó en el partido clave?

El duelo en Atlanta fue un partido de ida y vuelta. Inglaterra abrió el marcador con un gol de Jude Bellingham en el minuto 12, pero Julián Álvarez igualó antes del descanso. En el segundo tiempo, Lautaro Martínez definió con clase para sellar el 2-1 y sellar el pase a la final. El sufrimiento, las lágrimas y los abrazos entre jugadores y familiares marcaron un festejo que quedó en la retina. Scaloni, con la camiseta de la selección, recibió a su familia en el banco. Su esposa, Elisa Montero, y sus hijos Ian y Noah lucieron orgullosos los colores albicelestes. El DT no pudo contener la emoción y se fundió en un abrazo con su pareja, un momento que se volvió viral en redes sociales.

El detalle que emocionó a la hinchada

El festejo familiar no pasó desapercibido. Los jugadores, tras el pitazo final, corrieron hacia la tribuna para abrazar a sus seres queridos. Scaloni, rodeado por su equipo técnico, no se quedó atrás. El DT, que vive en España con su familia, dejó claro su compromiso: “Todos saben que yo vivo en España, tengo familia española, pero el domingo lo siento; vamos a intentar ganarles”, declaró tras el partido. La Albiceleste llega a esta final con una racha de cinco victorias consecutivas. Su último resultado fue un 2-0 ante Angola el 14 de noviembre de 2025, un dato que refuerza su momento actual. El equipo no conoce la derrota en los últimos cinco partidos, una marca que refleja su solidez en el torneo.

¿Qué viene ahora?

El próximo desafío es España. El equipo de Luis de la Fuente llega con el objetivo de cortar la racha argentina. El partido se jugará el domingo a las 16 horas de Argentina, en un escenario que ya conoce a la Albiceleste: el MetLife Stadium. Los jugadores ya piensan en el título. “Garra, corazón y fútbol”, fue el mensaje que dejó Scaloni. La final promete ser un duelo táctico y emocional, con la Albiceleste buscando hacer historia en un Mundial que ya le dio alegrías inolvidables en 1978 y 1986.