¿Cómo se dio la remontada de Argentina?

Argentina volvió a brillar en Vancouver cuando, el 7 de julio de 2026, convirtió un 2‑1 en tiempo extra contra Egipto. Lionel Messi marcó el gol de la victoria en el minuto 119, sellando una hazaña que dejó a la afición sin aliento. El equipo había empezado perdiendo 0‑2, pero una presión constante y cambios tácticos de Lionel Scaloni cambiaron el rumbo. La victoria mantiene la racha de tres triunfos consecutivos (3W‑0D‑0L) y consolida a Messi como máximo goleador del torneo con siete tantos en cuatro partidos.

¿Qué significó este triunfo para la Albiceleste?

El resultado no solo asegura el pase a cuartos de final, sino que refuerza la confianza del plantel antes del próximo duelo contra Suiza. Tras la polémica arbitral que rodeó el segundo gol de Egipto, el cuerpo técnico defendió la actuación de sus jugadores, subrayando la resiliencia mostrada. En el contexto de la campaña, la Albiceleste sigue invicta y su último enfrentamiento amistoso fue una victoria 2‑0 ante Angola (2025‑11‑14), lo que evidencia su solidez defensiva.

¿Qué papel jugó Messi en la victoria?

Messi, que lleva la batuta como capitán y máximo artillero con siete goles, fue el autor del gol que definió el partido. Su disparo desde fuera del área, a los 119 minutos, dejó sin opciones al portero egipcio y desató la euforia en el estadio. Además, su liderazgo en el vestuario se reflejó en la determinación de sus compañeros, que no dejaron de atacar pese al marcador adverso. El delantero también celebró el gol con una coreografía que hizo sonreír a Scaloni, quien nunca había festejado un tanto en un Mundial.

¿Qué sigue para Argentina?

Con el pase a cuartos confirmado, la Albiceleste se prepara para enfrentar a Suiza, que eliminó a Colombia en una tanda de penales dramática. El técnico Scaloni ha anunciado una alineación que mantendrá a Messi en el centro del ataque, apoyado por Julián Álvarez y Lautaro Martínez. La próxima cita será el 12 de julio en el estadio de Vancouver, donde la expectativa es alta y la presión, implacable. La combinación de experiencia y juventud podría ser la fórmula para seguir avanzando en el torneo.