El equipo de Argentina está liderando la clasificación del Mundial de 2026 con 9 puntos, 3 victorias y 0 derrotas en 3 juegos, con un récord de 4 victorias y 0 derrotas en los últimos 5 partidos. En este contexto, el legado de Lionel Messi se explica por su talento, esfuerzo, personalidad y extraordinaria carrera deportiva. Sin embargo, detrás de ese recorrido también existió un sacrificio familiar. El padre de Lionel Messi, Jorge, sacrificó su estabilidad y distancia familiar para acompañar a su hijo en su carrera futbolística. Dejó atrás su empleo en Acindar, una empresa siderúrgica de Argentina, y se mudó a Barcelona para acompañar a Lionel en su formación como futbolista. La separación familiar fue uno de los costos más importantes de aquella aventura. Padre e hijo tuvieron que afrontar juntos una etapa de incertidumbre, lejos de buena parte de sus seres queridos. No había garantías de éxito: solamente la convicción de que aquel adolescente tenía condiciones especiales y merecía una oportunidad. El mayor sacrificio de Jorge no fue únicamente económico o profesional. También significó acompañar a Lionel durante los momentos de soledad, adaptación y dudas que marcaron sus primeros años en Barcelona. El joven futbolista todavía no sabía si conseguiría convertirse en profesional y hubo momentos en los que la posibilidad de regresar a Rosario estuvo sobre la mesa. En una de esas etapas, Jorge preguntó a su hijo si quería continuar con el proyecto en España o regresar a Argentina. Lionel decidió seguir. Y su padre volvió a elegir acompañarlo. Aquella determinación terminó siendo fundamental para una carrera que después alcanzaría dimensiones históricas.