La albiceleste se despidió del Mundial 2026 con un sabor amargo, pero Emiliano Martínez dejó una huella imborrable. El Dibu atajó 11 veces en la final ante España, un récord que mantuvo con vida a la Scaloneta hasta el alargue en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. El gol de Ferran Torres al minuto 91 del tiempo suplementario selló el 1-0 para España, pero el esfuerzo de Martínez -a pesar de una fractura en el dedo anular- quedó como el gesto más heroico de un equipo que no pudo concretar su sueño de bicampeonato.
¿Qué pasó en la final?
El partido arrancó con España dominando. A los cinco minutos, Dani Olmo combinó con Lamine Yamal, quien remató de zurda desde el área. Martínez, que ya jugaba con molestias en la mano derecha, desvió el balón con las piernas tras un rebote en Lisandro Martínez. Fue solo el inicio de una tarde de locos para el Dibu, quien debió contener disparos de Oyarzabal, Baena y Yamal en los primeros 45 minutos. En el segundo tiempo, el ritmo no bajó. Baena probó con un remate de media distancia que Martínez controló sin dar rebote. Pero el desgaste físico y la presión española pasaron factura.
El último resultado de Argentina fue una victoria 2-1 ante Inglaterra el 15 de julio de 2026, y la Scaloneta llegaba con cinco triunfos consecutivos en su historial reciente. Sin embargo, en la final, el cansancio y las lesiones en defensa -como la de Enzo Fernández, expulsado- dejaron a Martínez como el último bastión.
¿Por qué el Dibu fue clave?
Martínez llegó al Mundial con una fractura en el dedo anular de la mano derecha. Los médicos le recomendaron operarse, pero él optó por seguir adelante para no perderse el torneo. En la previa de la final, admitió que recién tras el partido contra Egipto pudo entrenar al 100%. Aún así, su mentalidad y reflejos salvaron a Argentina en momentos críticos. El arquero, que ya había atajado 16 veces en sus 14 partidos anteriores en Mundiales, volvió a demostrar por qué es un pilar de la Scaloneta. Su actuación no evitó la derrota, pero sí le dio a Argentina una chance hasta el minuto 91.
En los últimos cinco partidos, la albiceleste ganó todos (5V-0E-0D), un dato que contrasta con el esfuerzo sobrehumano de Martínez en el MetLife.
¿Qué deja este Mundial para Argentina?
La eliminación en la final duele, pero el rendimiento de Martínez -y de toda la Scaloneta- dejó lecciones. El equipo mostró garra, pero también falencias defensivas y falta de contundencia en ataque. El Dibu, con sus 11 atajadas, se convirtió en el símbolo de un equipo que luchó hasta el último suspiro. El ciclo de Lionel Scaloni sigue en duda.
La albiceleste cerró el Mundial con un 1-0 en contra en la final, pero con un arquero que escribió su nombre con letras de oro. Martínez, herido pero invicto en espíritu, se llevó los aplausos de un estadio que lo vio sufrir y brillar como nunca.
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