La selección argentina se prepara para enfrentar a Suiza en los cuartos de final del Mundial 2026, pero un escándalo de corrupción amenaza con ensombrecer su camino. La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) está bajo la lupa del FBI y el Departamento de Justicia de Estados Unidos, quienes investigan a Claudio 'Chiqui' Tapia y su entorno por delitos de lavado de activos y fraude bancario. Si las sospechas se confirman, podría ser el mayor escándalo del fútbol sudamericano en décadas.

¿Qué se investiga?

El FBI busca reconstruir el recorrido de más de 300 millones de dólares que habrían pasado por la empresa TourProdEnter LLC, propiedad del productor teatral Javier Faroni y su esposa Erica Gillette. Esta compañía, vinculada a la AFA, habría gestionado 260 millones de dólares en contratos con gigantes como Adidas y Warner, embolsándose un 30% de los ingresos internacionales de la AFA, más un 10% adicional por 'gastos de logística'. Sin embargo, 57 millones de dólares habrían desaparecido en sociedades pantalla, lo que ha disparado las alarmas.

¿Cómo afecta a Argentina?

El escándalo no solo pone en jaque a la AFA, sino que también mancha la imagen de la selección argentina, que llega al Mundial con un récord de 3 victorias consecutivas (Angola 0-2 Argentina, 2025-11-14) y una forma reciente de 3 victorias, 1 empate y 1 derrota. La investigación podría afectar su preparación, ya que exfuncionarios del gobierno de Javier Milei podrían ser citados a declarar.

¿Qué papel juega Gianni Infantino?

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, también está bajo sospecha. Un caso emblemático es la tarjeta roja retirada al estadounidense Folarin Balogun tras una llamada entre Donald Trump e Infantino. La UEFA calificó este acto de 'incomprensible e injustificable', lo que ha generado críticas a la integridad del deporte.

¿Qué viene después?

El Departamento de Justicia no descarta imputar a exfuncionarios y empresarios vinculados a la AFA. Mientras, la selección argentina sigue su camino en el Mundial, pero el escándalo podría dejar una herida profunda en el fútbol argentino.