La Albiceleste vivió su peor partido en el Mundial 2026 al caer 1-3 ante Suiza el 12 de julio. El equipo de Scaloni mostró un mediocampo exhausto y sin creatividad, algo que no se veía desde la Copa América 2021. El último resultado dejó en evidencia que el bajón físico está pasando factura.

¿Qué pasó en Kansas City?

El partido contra Suiza expuso las debilidades de un equipo acostumbrado a dominar con juego puro. Los centrocampistas argentinos jugaron demasiado atrás, sin capacidad para imponer condiciones. Leandro Paredes salió lesionado por contractura, mientras que Alexis Mac Allister marcó un gol pero no logró mantener su nivel. Rodrigo de Paul, otra pieza clave, fue reemplazado nuevamente tras una puesta a punto para llegar al Mundial. El clima en el estadio y los campos secos afectaron a jugadores como Paredes, especialista en pase. Suiza presionó bien y neutralizó al mediocampo albiceleste, algo que no ocurría desde los partidos más duros en Qatar. La Argentina no está hecha para correr detrás del balón, y eso se notó en su peor actuación del mes.

¿Por qué el mediocampo es el talón de Aquiles?

Antes del Mundial, el mediocampo argentino era considerado el más fuerte del torneo. Con Alexis Mac Allister, Enzo Fernández, Rodrigo de Paul y Leandro Paredes, el equipo tenía garantizada la creatividad y el equilibrio. Pero hoy es la zona con peor rendimiento. Las razones van más allá de la fatiga física. Las estrategias defensivas en partidos clave obligaron a retroceder demasiado, algo que perjudica a jugadores con buen pase. Además, el desgaste acumulado en partidos ajustados —como los 120 minutos contra Suiza— dejó a varios al límite. La pregunta ahora es clara: ¿confiar en los generales o ascender a los aspirantes?

¿Qué opciones tiene Scaloni para el miércoles?

El técnico tiene dos caminos. Mantener la base y ajustar detalles, como rotar a jugadores clave para evitar lesiones. O apostar por nombres jóvenes que han brillado en el ciclo previo, como Thiago Almada o Valentín Barco. La elección definirá si el equipo recupera su identidad o sigue en crisis. El próximo desafío llega el 15 de julio ante Inglaterra. La Albiceleste necesita recuperar su energía en solo tres días. Si no lo logra, el sueño del bicampeonato podría desvanecerse.